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mié 4 mar

Astenia primaveral: por qué nos sentimos más cansados en primavera

Astenia primaveral: por qué nos sentimos más cansados en primavera

Con la llegada de la primavera los días se alargan, aumentan las horas de luz y las temperaturas comienzan a subir. Aunque solemos asociar esta estación con más energía y mejor estado de ánimo, muchas personas experimentan justo lo contrario: cansancio, falta de concentración o apatía. A este conjunto de síntomas se le conoce como astenia primaveral.

Se trata de un fenómeno temporal que suele aparecer durante las primeras semanas de primavera y que está relacionado con los cambios que experimenta nuestro organismo al adaptarse a la nueva estación.


Qué es la astenia primaveral

La astenia primaveral es una sensación de fatiga física y mental que algunas personas experimentan durante el cambio de estación, especialmente al inicio de la primavera.

No se considera una enfermedad, sino más bien un proceso de adaptación del organismo. Durante esta época se producen cambios en factores como:

  • El aumento de horas de luz
  • Las variaciones de temperatura
  • Los cambios en los ritmos biológicos
  • La alteración de hormonas como la melatonina (relacionada con el sueño) y la serotonina (relacionada con el estado de ánimo)

Estos cambios pueden provocar que el cuerpo necesite un pequeño periodo de ajuste. En la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen por sí solos en una o dos semanas.


Síntomas más comunes

Las personas que experimentan astenia primaveral suelen notar una combinación de síntomas leves que pueden afectar al bienestar diario.

Entre los más frecuentes se encuentran:

  • Cansancio o fatiga generalizada
  • Sensación de falta de energía
  • Somnolencia durante el día
  • Dificultad para concentrarse
  • Irritabilidad o cambios de humor
  • Falta de motivación o apatía
  • Dolores de cabeza leves
  • Alteraciones del sueño

Estos síntomas suelen ser temporales y moderados, pero si se prolongan en el tiempo o afectan de forma significativa al día a día, es recomendable consultar con un profesional sanitario.


Vitaminas y suplementos que pueden ayudar

Mantener una alimentación equilibrada, descansar adecuadamente y realizar algo de actividad física suelen ser suficientes para superar este periodo de adaptación. Sin embargo, en algunos casos los complementos nutricionales pueden ayudar a recuperar la energía.

Magnesio

El magnesio es un mineral esencial que participa en numerosos procesos del organismo, especialmente en el funcionamiento del sistema nervioso y muscular.

Entre sus beneficios destacan:

  • Contribuye a reducir el cansancio y la fatiga
  • Ayuda al funcionamiento normal del sistema nervioso
  • Favorece la función muscular

Por ello, puede ser un buen aliado cuando aparece sensación de agotamiento o falta de energía.


Jalea real

La jalea real es una sustancia natural producida por las abejas, conocida por su riqueza en vitaminas, minerales y aminoácidos.

Tradicionalmente se ha utilizado como tónico natural para ayudar a mejorar:

  • La vitalidad
  • La sensación de energía
  • El rendimiento físico y mental

Puede resultar especialmente útil en épocas de cambio estacional.


Ginseng

El ginseng es una planta adaptógena, lo que significa que ayuda al organismo a adaptarse mejor a situaciones de estrés o cansancio.

Entre sus posibles beneficios se encuentran:

  • Mejora de la energía y la vitalidad
  • Apoyo al rendimiento físico y mental
  • Contribución a la sensación de bienestar

Por este motivo, es uno de los ingredientes más utilizados en complementos para combatir el cansancio estacional.


Cómo afrontar mejor la astenia primaveral

Además de los suplementos, algunos hábitos pueden ayudar a que el organismo se adapte mejor al cambio de estación:

  • Mantener horarios regulares de sueño
  • Seguir una alimentación equilibrada y rica en frutas y verduras
  • Realizar actividad física moderada
  • Aprovechar las horas de luz natural
  • Mantener una buena hidratación

En la mayoría de los casos, el cuerpo se adapta de forma natural a la llegada de la primavera y la sensación de cansancio desaparece en pocos días.

Si los síntomas persisten o resultan especialmente intensos, lo más recomendable es consultar con un profesional sanitario para valorar cada caso de forma individual.